Reminiscencias de mi tiempo (1/?)

Esto siempre quise hacerlo. No sé cáda cuándo haré el corte pero lo haré, y entonces le daré "publicar". No habrá fechas, esas me las guardo en la memoria. 

Tengo notas viejas, de 2006 a 2016. Las voy a ir intercalando (con la ortografía corregida porque escribía horrible).

P.S. Ya está muy pesado esto. Ya luego inicio otra nota de notas. 

Me voy un rato y llega un gato

Voy a salir al sur de América por dos semanas y resulta que llega a mis manos un gato. Bueno, una gatita. Una micro-bolita. Se llamará Leonora Catington, y le voy a encargar a Fer que sea su tutor. A ver qué tal se comporta. Espero que él la pueda querer como a los demás.

Addendum: la quiso mucho y ella es preciosa. Se van a llevar muy bien. Además, se parece MUCHÍSIMO a la Michi, una gatita oaxaqueña que veía con ojos de amor a Fer en San Lorenzo. Jaja, coincidencias de la vida. Van a ser igualitas.

Concierto

Fer y yo fuimos a ver a la Orquesta Barroca de la Escuela Carlos Chávez y, entre muchas otras cosas, vimos cómo se llevaron el clavecín bajo la lluvia. Sin cubierta alguna.

Idiotas.

La orquesta tocó muy bien. Me gustó el cellista (literalmente). A ver si le escribo (P.S. ya lo hice, pero soy un cobarde y mejor no le sigo; tiene mucha energía).

Fer me pidió una reseña para su perfil de Couchsurfin:

"Fernando es de esas personas que enseguida te alegran el día: cercano, simpático y con un sentido profundo de responsabilidad y honestidad. Es bastante limpio, organizado y gentil con todos los seres vivos. De hecho, uno de sus rasgos principales es su corazón enorme con los animales (sus ojos se iluminan al hablar de su gatita Leonora) y su apreciación profunda por todo lo verde (con o sin flores). Además, es un gran músico (aunque no lo admita) y tiene un gran gusto en general. Disfruta de ver arte, de leer y de ser una persona bastante tranquila. Es, pues, un individuo de bajo mantenimiento y de mucho contenido.

Fernando siempre está dispuesto a conocer lo desconocido (y comer lo incomible) y aporta entusiasmo genuino. Creo que conocer a Fernando es una de esas cosas que debería pasarle a todo mundo, y que uno atesora en recuerdos."

Cada día soy menos expresivo, e intenté ser muy cauto con esto. No quiero abrumarlo con algo que sé que es imposible, así que, poquito a poquito, estoy tratando de dejar de ser tan intenso con él. Creo que la reseña es lo menos intenso que he escrito para él y que, no obstante, mantiene el núcleo de lo que siento. Ojalá que, cuando pase el tiempo, se acuerde de mí en un tono agradable como el de la reseña y que de todas formas recuerde lo mucho que lo quise.

Cené un huevo y me cayó mal. Ya que me muera, Dios.

Comida turca

Qué rica es la comida turca. 

Hace años no me jodía en el metro, jaja. Hoy, otra vez, me senté en el andén como cuando me quedaba horas esperando a que algo pasara en metro zapata.

Está bien. Veo el ciclo que se repite. Lo voy a romper.

No pude (perdón, no quise hacerlo)

Colapsé. Tuve que irme de la fiesta. Pero eso sólo me pasa a mí, porque todo está en mi cabeza. Pero es inevitable sentirme mal. Más entre tanta gente que está tan en lo suyo. Ok, soy un ser humano que siente cosas y que cuando las ve realizadas para otros se siente mal, y eso es justificable, pero también soy un ser humano racional que sabe que no me deben nada y que no debería sentirme mal. Maldita filosofía que no ha resuelto esto: ¿qué es lo que debería hacer?, ¿a ver, Kant?

Y ahora me ahogo con este nudo. Y luego me marcas tú, para contarme tu vida con tu nueva adquisición, mientras yo quiero interrumpirte y decirte "perdón ajaj es que hay un morro al que quiero que nunca me podrá ver de vuelta y ya no pude despedirme de él porque estaba ocupado con una morra :)" para que me respondas "pues también tú para qué sigues ahí de migajero". Pues si no es tan fácil marcharse y yaaaaa, no todos somos como . Y yo, con sinceridad, ni me quiero marchar, ni me sentía digno de estar ahí, ni de estar mal, porque esto que siento es únicamente mío, pero tampoco puedo hacer como que no existe. Es un problema enorme para el que nadie me da una solucion salvo la vieja confiable de arrancarlo de raíz pero no quiero ni puedo. ¿Le agregamos una cosa más a la noche ya de por sí complicada? Un recordatorio de que hace una semana se cumple otro año de que mi hermano se quitó la vida. 

Emotions, they cloud your judgement. Pues sí, pero no soy una máquina.

Estoy perdido ante las inercias de cosas que yo mismo construí y que no van a ir a donde necesito que vayan. ¿Y es horrible? No, porque yo decido seguir ahí. Ya sé que me va a doler otra vez, como me ha dolido el alma y el cuerpo toda la puta vida, pero QUIERO estar ahí, porque es la persona más especial en mi vida, y si no puede ser recíproco, pues qué pendejo yo para qué nací en este mundo de no-reciprocidades (referencia a "debieron pensarlo antes de nacer, ¡en la miseria!"). Está bien. Yo decido amar así y ya. Un día no voy a poder más (o él encontrará al amor de su vida y pasaré a segundo plano), pero al menos habré hecho todo lo que puede para darle a otro lo que a mí nunca me dio nadie. Y eso, ESO es más valioso que nada. Es lo MÁS valioso que puedo dar. Es lo ÚNICO que puedo dar. Es lo ÚNICO que quiero que quede en la historia sobre mí. Que se diga que amé genuinamente, SIN ESPERAR NADA NUNCA. Algo que NO espero de nadie más. 

NO COMO TÚ, QUE ME CRITICAS TANTO DESDE TU ASIENTO ÉTICO, TOMANDO SIEMPRE DE OTROS. 

Y él, a final de cuentas, creo que sabe lo que recibe de mí. No sé por qué lo acepta, si no es lo que quiere, pero lo aprecio, porque me deja experimentar el dar amor cuando nadie más ha querido recibirlo. Es lo más digno, lo más humano que han hecho por mí. Tendré que hablarlo con él pronto, pero todavía no. No tengo los huevos. 

Me muero de frío. No tengo luz en casa. Me duelen los puños y la mandíbula. Viene a visitarme de nuevo, como siempre, en mi mente. No quiero escucharlo de nuevo, ya sé que me dirá que soy un idiota. Ya lo sé. No quiero. Pero siempre vive en mí. 

La vi de lejos

Hoy la vi de reojo en la fiesta. Luego ella se me acercó. Fernando no estaba por ningún lado para gritarle "por favor dime qué hacer ahora que esto fue tu idea". Me petrifiqué. Me preguntó que a qué música le hago. Le dije que Placebo y se le ensancharon los ojos. Nunca había visto brillar ojos así (no he visto muchos). Se llama Helena, con H. Yo pensaba que era sin H, pero qué más da. Siempre presupongo mal. Por ejemplo, presupuse que le caía mal, y resulta que no, que pensó lo mismo. No sé si le gusto, pero le caigo bien. ¡Le caigo bien a la gótica del CCH! Ya es algo. Se me cayó el vaso de vodka y la perdí de vista. Me sentí triste pero también descansó mi alma. Mucha presión para un mocoso novato como yo.

El otro día que hablaba de esto con Fernando de eso. Se ríe como personaje de ánime y me da palmadas en la espalda. A veces siento que es como mi hermano, pero sin que me golpee en la cara. Siento que lo quiero mucho. Si yo fuera gay seguro saldría con él (aunque creo que también es hetero). Estoy absolutamente impactado por Helena. Qué preciosa voz. ¿Sabías que tiene los ojos de diferente color? No estoy loco, lo juro. Ya lo había dicho antes, pero, ¡dos colores! ¡Dos colores! ¿Y si me hago un tatuaje de sus ojos? Siempre he querido tatuarme algo pero soy muy cobarde y sangro mucho. Mi hermano tiene uno en su costilla, es una cigarra. Un día me la haré también. No sé por qué lo quiero tanto si me pega, pero es lo único que realmente tengo. Eso y a Fernando. 

Mañana la buscaré en las mesitas. Le voy a llevar un tulipán de los del jardín. Me da pena comprar flores en la calle. 

Gatita de ataque

Me llevé a Nora al departamento para cuidarla mientras Fer no está. Es una gatita de ataque (no como Perlita que es de asedio). Odió a todos, pero muchos la amaron. Está muy amodorrada en la cama en la que vamos a dormir.

Tequila parece estar muy interesado en ella. Voy a intentar socializarlos.

En el camino a casa se portó muy bien. Iba muy atenta a los semáforos. Me la traje en el coche de mi papá. Una noche antes, le llevé de cenar a Fer a su departamento, quería verlo y hablar de lo que viene. De su viaje. De la nena. Quería escucharlo. Luego se me hizo tardísimo y me quedé a dormir ahí con él. Al día siguiente vimos a Sam, y luego ya me llevé a Nora.

También se fue la luz en mi casa, así que por eso terminé saliendo. 

Terminamos hablando un poco del asunto de la noche anterior. Resulta que soy competencia. ¡Nooo! No quiero eso, porque eso va a terminar haciendo que se me haga a un lado. Y luego, ¿qué pedo? ¿quién dijo eso? ¿por eso la morra me hizo cara cuando supo mi nombre? No soy una mala persona, en verdad que no quiero estorbarle a nadie. No me hagan quedar como un osbtáculo. 

Parece que no importa cuánto intente hacer bien las cosas, siempre habrá algo que las haga ir de mal en peor.

Ya

Ya se fue Fer. Fui a despedirme. Caminamos. Cambiamos "colombo-pesos". Le conté que hoy me cortó Luna. La noche es un océano, y a mí se me hizo de noche muy pronto. Yo sé a qué va él a Colombia, y no quería decir mucho porque no quería que cargara con ello en su viaje, en su intento por reconectar. Pero me quebré y le mandé mensaje sobre lo que pasó antes de vernos en el aeropuerto. Me marcó. Le expliqué más. Soy un tonto, pero no puedo con todo.

Lo quiero mucho. Siempre se preocupa por mí. No sé qué haría sin él.

Espero que su viaje no sea malo, y que reconecten. Ojalá que regrese con buenas noticias, al menos para él. Ojalá podamos todos ser amigos por siempre. Ojalá seamos, siempre, tres. 

Un regalo a Paco

Hoy fui a ver a Paco y le entregué un regalo por todo su apoyo. Le gustó mucho. Siendo él expero en (y apasionado por) las plantas, un dibujo de Carrington sobre un personaje vegetal fue muy adecuado. Hablamos del doctorado y de lo que sigue en la vida. Yo sigo la corriente, pero no sé qué voy a hacer. Estoy perdido con todo lo que me pasa a nivel personal y eso me arranca de mi vida intelectual, que a veces siento depende de tener interlocutores a quienes quiera. Está bien, poco a poco. Por ahora, ya cumplí con una cosa que me propuse.

Me tocó caminar del PaBio a mi casa. Vi cosas muy lindas en C.U., incluyendo a una tlacuacha con sus bebés. Sonreí como en días no lo había hecho.

Gracias por dejarme ver las cosas bellas del mundo. Ojalá un día sea una de ellas.

Huarache con hongos

Me compré un huarache con hongos y se me cayó recién pagado. Que ya me recoja Darwin y que me salve del doctorado.


Huarache con hongos

Iba a comprarme un huarache con hongos en metro San Cosme pero Navarrete me pidió dinero prestado y se me olvidó así que de todas maneras fui por el haurache y cuando me lo entregaron no tenía con qué pagarlo, así que muy enojada la señora me lo quitó. Otro día sin comer porque allá en casa valgo pito. 

Casi me matan

Eso. Casi me matan. O eso sentí. No sé quiénes eran, pero casi me matan. Y por más que deseo dejar de existir, quiero un poco más de tiempo. Y sobre todo, no quiero morir a manos de otros humanos. Quiero irme solo. En mis términos. A donde yo quiera y cuando yo quiera.

Me da miedo salir a la calle. Ya no tengo comida. No sé qué hacer.

También atacaron a Fer recientemente. No sé por qué nos sincronizamos en esto. Ojalá hubiera sido en algo que nos dejara un dinero gigante para no trabajar más. Pero no, nos putearon. Maldita vida.

Lo que pude pensar fue escribirle al grupo de GETTEC, donde más gente había. No pude ni pensar en cosas estereotípicas, sólo quería salir de ahí. Tengo un navajazo no muy profundo, ya está suturado. Se me quedará una muy pequeña cicatriz. ¿Zeiro, eres tú? Perro maldito, lo lograste. 

Ya en la caseta, me pongo a pensar en todo lo que se me habría ido si hubiese cerrado los ojos. Gracias, cuerpo mío, por sacarnos de ahí. Tenemos cosas que hacer con el zorrito, y cosas que hablar con la rana. Cosas que ver, cosas que probar, y abrazos que dar. No te me agotes, cuerpo mío. Perdón por todo lo que te he hecho.

Me duele todo

Me duele todo el cuerpo. Ya van tres días que me revisan en Legaria, el primero casi me internan porque les dio miedo que me hubiesen causado un edema cerebral con los golpes. Los malditos me pisaron mi mano derecha, que tiene una inflamación importante.

No he desarrollado casi moretones, por lo que temen que todo sea interno. Me van a dar soportes para mi rodilla y para mi muñeca, y voy a llevarme a casa medicina. Si el dolor no mejora, debo volver. Si es todo interno, entonces es muscular u óseo. 

Por otro lado, del navajazo tengo ya la herida cerrada, sin sangre. Cuando se cure voy a ponerme algo para que la cicatriz se difumine y luego me voy a tatuar una cigarra encima. Como la tuya, baboso. Tantas veces me mataron, tantas resucitaré...¿te acuerdas de esa canción? Tú eras el Che de nuestra "cuadra". Te extraño, hermano. Soy un débil. Un cobarde. No soy digno de lo que querías para mí. No de muchas cosas, realmente. Ojalá también tú vengas a tomarme de la mano. 

Ya

Ya aterrizó Fer. :))

Y me duele muchísimo la rodilla. Ya mañana me quitan las cintillas de la mano. Ya está bien. Creo que fue más el susto que otra cosa, porque cerré el puño. Lo otro que me hicieron, pues...con cloro.

Limpieza 

Blues, siendo Blues, decidió venir a verme. Le conté que me sentía muy mal por cosas diversas, y quiso pasar a saludarme y a ayuarme a levantar la sala. Vaya que ayudó muchísimo. Trajo pan, tomamos café, y hablamos mucho. Quiero mucho a Blues, quien se interesa genuinamente por mi bienestar. Me ha visto caer y levantarme, y creo que esta vez él decidió venir a sacarme manualmente de este atoradero. Luego llegó Alfonsina y platicamos de muchas cosas. Cenamos, y mientras Luis terminaba algunos ajustes pendientes, yo me sentí acompañado. No quiero estar solo. He diseñado casas y salas de estar para estar con otros, no conmigo mismo. No quiero morirme solo. 

Me duele todo mi cuerpo.

Hablé

Dije todo lo que tenía que decir. Fui escuchado. Fui aceptado. Nada está oculto ya. Ojalá pudiera expresar mi agradecimiento más claramente. Pero…hay tanto implícito. Liminal. Ahora, lo que sea que venga, sé que seré cuidado y no abandonado. Gracias por este regalo. Y gracias por la torta. Estaba muy buena. Espero que te hayas sentido bienvenido en esta casa, que sé que tiene recuerdos que nos duelen a ambos. Ojalá quieras construir otros nuevos. A veces no quiero irme de aquí, sino reconfigurar el espacio brutalmente. Es, creo, lo que Luis comenzó, y lo que me ayudaste a hacer en la cocina. Te quiero tanto, en serio. Eres lo mejor de este mundo que se me acaba poquito a poquito.

GETTEC viene 

Llevaba meses en la miseria, en una casa cuyo desorden y suciedad reflejaban mi profunda depresión. Se acercaba el momento de la reunión final de GETTEC y no tenían lugar. Fer sugirió que fuera en el departamento. Si no hubiese sido por eso y porque Blues ya había intervenido (y también Fer, en la cocina), jamás hubiese hecho nada para limpiarlo y levantarlo. Ahora es muy bello. Espero que les guste. Lo he decorado con cosas que han llegado a mí, pero siento que sigue sin ser "yo". Posiblemente porque, en el fondo, no hay tal "yo". Hay miles. Decenas de máscaras.

Me duele parte de mi cuerpo.

Ya se va GETTEC

Ya casi se van todos. Creo que fue una gran reunión, y nadie estuvo incómodo. Me alegra mucho. 

Vamos juntos a la tierrita

Nos quedamos solos nuevamente. Hasta la muy, muy profunda noche. Solos y conversantes, como suele ser. Me gusta mucho su compañía, no me canso de decirle que es mi humano favorito, porque es cierto. Pienso que decide no creerme, tal vez es problemático tomar eso de alguien como yo. Pero me da igual, porque pretendo seguir diciéndolo. Que no se le olvide, jamás, que vale toda la pena.

Antes de que acabara la reunión recibí una llamada algo incómoda. Él ya había comenzado a tomar de una botellita de mezcal, y yo lo hice también. Razones me sobraban.

Ya medio entonaditos decidió que pusiéramos una rola yo, otra él, en una jam. Fue la mejor idea. Hemos llorado juntos muchas veces, sollozado, nos hemos destrozado, pero creo que ayer fue diferente. Fue más profundo. No sé, siento que con cada vez que lo veo se hace más grande este...vínculo liminal que tenemos. Es una relación fronteriza. No sé qué es, pero ambos cuidamos esto. Es amor, supongo, no en las dimensiones que él comprende (las que incluyen al cuerpo), sino, creo, la más fuerte, que no depende de que el otro se someta físicamente. Tal vez sólo estoy romantizando mi propia barbarie mental. Pero en serio, nunca en mis años había sentido algo tan profundo ya a la vez tan robusto. Ojalá no me equivoque.

Hablamos de todo, y hablamos de Helena. Hablamos de su rana, y de todo lo que perdió. Hablamos de mi hermano. Hablamos de todo lo que se nos ha escapado en los años. Recordé, Helena, tus ojos de colores. Me preguntó si por eso es que quiero tanto a Curie. 

¿Qué es lo que más me significa de haberlo encontrado? Placebo. La banda que me formó y cobijó en la juventud está en sus propias venas. Le mostré que Running Up That Hill me gusta, o mejor dicho está clavada en mi cabeza, porque fue la última canción que Helena escuchó en vida. Íbamos caminando compartiendo audífonos, recuerdo.

Hablé de ella como lo que entiendo que fue: uno de los tres zorros que he conocido, los otros dos siendo Lyon y Zeri mismo. Mi hermano fue un cuervo, que me miraba de lejos pero con cuidado y afecto.

Quiero muchísimo a este zorro. Me desborda el sentimiento. Es la conexión más profunda y significativa que he sentido con alguien en mi paso por esta tierra. Por eso, supongo, estoy aterrado de que se acabe un día. ¿Podría, o Hécate, esta vez no tener que decir adiós?

Me sugirió algo que me ablandó el alma. Algo que jamás, nunca nadie (y no es mamada) me había dicho. Me preguntó: "¿qué planes tienes al morir?" Mediante el relato que escribí sobre Elysion (recordarás, Athre, que no es un relato, sino un largo plan), le comenté que quería volver a la tierra, a mi verdadera madre. Él me dijo que lo que le gustaría es ser algo verde, lo que fuera, y luego dijo: "no estaría mal estar juntos". Siempre he buscado transcender, amarrarme a alguien en la tierra, ser raíz y fruto con alguien a quien he amado. Cómo podría decirle que no a la única persona que me ha invitado a hacer lo único que de hecho quiero hacer al morir. Creo que sólo él, de entre todas las personas que he conocido, tiene el corazón tan agujereado y profundo como yo. Quiero ser, con él, un helecho. Un hongo. Un musgo. Un árbol. Un caracolito musgoso. Lo que sea, pero verde y con él. 

Sé que no puede leerse la emoción y el desboramiento con el que escribí el párrafo anterior, pero es enorme. Me supera. Nunca había sido genuinamente feliz al hablar del fin último. Ojalá sí lo hagamos. Ojalá nos encontremos, de vuelta, en la tierrita. Ahí donde creo lo conocí hace miles de años.

Dormimos, agotados. Quería abrazarlo pero ya no pude más, me ganó la pesadez. No quiero que venga a vivir acá porque no quiero que pierda su autonomía, pero me haría muy feliz tener esto una que otra vez...una pequeña, si quieren difusa, regularidad. Al menos mientras se pueda. Sé que algún día la distancia se hará un poco más grande, porque el mundo destruye las cosas simples, pero quiero preservar esto. Por favor, no me quites esto tampoco. Ya me quitaste tanto desde los 15 años...

Nunca había probado el huevo con frijoles, jitomate y chile. Él lo preparó, con emoción (la licuadora lo sabe). Le quedó MUY bien. Yo freí unos tacos, y preparé café. Un pedazo de nuestra vieja normalidad. Volvimos a escuchar música, y lloramos de nuevo. Se tenía que ir, y al despedirse me solté a llorar. No por lo que perdimos en común, sino porque quisiera que no sufriera, y porque, como mencioné arriba, me rebasa todo lo que siento. Es un torrente que jamás había visto.

Me llevo lo profundo de sus ojos sostenidos durante la charla de la noche. Nunca los había visto así. 

Y me llevo todo a la memoria. Me duele el corazón. Espero eso afiance la memoria. Y que nunca se vaya él: ya casi es la mitad de todo lo que soy. Zorro de pradera, quiero que seas el último. 

Hoy dormí sin dolor.

No a todos

Antes mencioné esto mismo, y en algún momento el zorro (Fer/Zeri) me dijo que tenía a tanta más gente, pero sólo quiero recordarme que, aunque tiene razón, a pocos quiero tanto como para abrirles todo lo que soy. No quiero estar solo, pero también quiero que, en algún momento, me acompañen quienes más quiero. A todos los quiero, sí, pero no a todos igual. Un zorro, una rana, un puñado de otros poquitos animales. Pocos me quedan. Está bien. Está bien así. Tranquilo, corazón mío. La muerte todavía no llega.

Ojos bicolor

Hoy la vi bien. Tiene los ojos de distinto color, como si no pudiera entender bien el segundo. ¿Es azul o verde? No sé. Es preciosa, y creo que le caigo mal. Pero la veo y más me gusta. Pero más me gusta y menos puedo acercarme. Dice Fernando que el próximo fin de semana vayamos a la fiesta de los de la cisterna para que le hable. No puedo hacerlo, pero voy a ir porque quiero intentar convivir. Y porque alguien de esos me robó mi Moto Razr y quiero que me lo devuelvan. 

De vuelta a viejos sitios

Hoy, dado que quería salir de casa, fui a caminar un poco a los viejos sitios que, en algún momento, visité con ella. La Santa María la Ribera con sus casonas y sus antiguas veredas. Tomé un café, a solas, y me sentí en paz. A veces se me olvida lo muy acostumbrado que estoy a estar solo, pero últimamente me he sentido muy bien en compañía. Supongo que el zorro tiene su efecto en mí. Pero, en verad, sé que puedo sobrevivir si un día me quedo solo de nuevo. Sólo, quisiera no hacerlo otra vez. Pero bueno, esta vida es lo que es; no sé a dónde vaya.

Hablando del zorro, parece que llevó a Nora de vuelta a su casita. Qué bueno, seguro ella la extraña. Yo estoy en paz con que se quieran, eso ya es más que suficiente. Me da gusto saber de ellos.

Caminé un poco más. Encontré un viejo árbol en el que ella y yo nos peleamos por primera vez. La colonia era mucho menos transitada, pues apenas iban inaugurando el tren suburbano y sólo había una línea de metrobús. Y de todas maneras, decenas de personas nos vieron pelear. ¿En qué acabó la pelea? Ni me acuerdo, pero recuerdo que esa misma noche nos fuimos a un concierto. Fue un buen recuerdo. Lo traigo a la mente y me río bajo el árbo, ya maltrecho. Jaja, ay Helena, qué mocosos estábamos. Ya todo lo veo con nostalgia. Mi mundo está muriendo, conmigo supongo. Me aferro a construir nuevos mundos pero tal vez lo digno es aceptar que soy de otro tiempo. Que esta colonia ya no es la mía. 

Comí una hamburguesa. Mi primera y única comida del día. Cada día como menos. Está bien. Estoy bien. Estoy. Bien. Estoy.

Beep. Por acá me atropelló el metrobús cuando patinaba. Sí, Helena, estaba bien meco.

Se me cayó el tulipán

Terminé llevándole un mazapán. Pero no fue. Hoy no vino tampoco. Ya va una semana. ¿Y si le pasó algo? Dice FerNavarrete que seguramente está enferma. Ojalá vuelva pronto.

Se tatuó el imbécil

Estoy muy enojado con Zeiro. Fui a visitarlo y al entrar me dio una golpiza muy fea porque venía enojado y drogado, y me arrancó una argolla. Me duele mucho mi oreja y sigue sangrando a ratos. Pero se puso tan, pero tan mal, que se desmayó (o se durmió). Está en su sillón. Qué lugar tan feo tiene, en la Anáhuac. En verdad que es feo. Su sillón huele a pipí, y él está muy flaco. Cada día lo veo peor. Lo odio tanto, pero lo quiero. Es lo único que tengo. Tuve que bañarlo por lo mal que olía, y entonces noté que se tatuó algo que hace poquito le escribí en una servilleta:

"Estoy cambiando mucho. No hay nada lindo en ello, y me estoy convirtiendo en algo que no reconozco. Pero tengo amor en mí. Estoy HECHO de amor, y de todas maneras, estoy hambriento de él".

Se tatuó lo que puse en negritas. Es un imbécil, pero lo adoro. Estoy llorando al escribir esto. Es mi única familia, la más pequeña y rota, y tengo miedo de que se vaya. Helena ya no está, y arruiné todo con Fernando. Me dijo alguna vez que buscar el amor es un mal hábito porque gente como él y como yo estamos hechos sólo para darlo y para contemplar como otros que amamos reciben el amor que quisiéramos recibir nosotros. Mi hermano lleva años luchando con su adicción y con su dolor. Yo sé por qué dice eso, y a veces lo creo para mí también. Nunca nadie me había querido como ella, y ahora no está. Mi zorro rojo, la mataron. Me la arrebataron y yo, como el niño inútil que soy, sólo pude ver. Y luego, Navarrete, eso es otra historia, pero también lo amé. No sabía que podía hacer eso. ¿Por qué me pasa esto? No quiero que Zeiro me deje. Así que está bien. Me quedé con él a dormir, y al día siguiente le hice huevo revuelto que es lo único que sé cocinar. No hablamos nada. Sólo comió, se levantó, tomó su mochila y sus patines, me dio una palmada en la cabeza, me acarició la nuca, y se marchó.

Imbécil.

Ya sanó el tatuaje

Hoy noté que mi tatuaje ya está listo para que ponga las piernas a hacer cosas peligrosas nuevamente, así que mañana iré a intentar patinar otra vez. El tatuaje es un zorro. No más explicación necesaria. Yo llevo mis memorias en la piel.

Paseé por la feria de las flores. El año pasado, el zorro y la rana la visitaron brevemente (¿creo?, no me acuerdo ya). Me gustó hasta que vi gente más blanca que yo ahogando el evento. No gracias, mejor a casa. Así que, de vuelta, por Chimalistac. Muy linda colonia y con pésimos problemas de infraestructura. ¿Sabías que no tienen agua corriente? Deben llevarla en pipa. Es, al parecer, bastante insegura de noche. Pero...ahí está mi amigo Negroni, un gatito de pelaje obscuro que siempre me saluda. Me ve de lejos y me grita. Yo no sé por qué, si nunca le doy comida, pero lo aprecio mucho. Me senté a platicar con él y me contó cosas maravillosas que no puedo revelar. Tal vez un día.

En casa, ahora pues, me dispongo a hacer todo lo que no hice desde el jueves. Valió la pena, en verdad. Mi corazón se me hunde pero a veces vuela poquito, bajito. Poco a poco, corazón, poco a poco.

Necesito creer que hay un final en el que todo esto no fue para nada. Lo necesito. 

Siento que me erosiono, que me convierto en algo ajeno a lo que mis huesos pueden sostener. Mis manos se convierten en garras que no me permiten taparme los ojos al llorar. Quiero morir antes de seguir siendo este monstruo en el que ahora me convierto, producto de una pesadilla hecha hombre. Quiero prenderme fuego. Me he culpado de esto una y otra vez, pero, ¿en verdad esto es mío? Si tan sólo no me hubieras abandonado. 

Pensé que eras mi amigo. Pensé que me amabas. ¿Por qué me hiciste descubrir esto en mí para que, cuando por fin lo acepté, me abandonaras? ¿Por qué? ¿Por qué cuano más te necesitaba? No dejes que me convierta en algo horrible. No quiero eso.

Nunca seré más que esto

Cuando pasas tu vida en las sombras, es difícil creer que alguien te ve. La obscuridad es reconfortante, es familiar, es un frío cálido. Y con esto navego el mundo, en una extraña co-existencia tolerada. Y esto, a su vez, me traer la peor de las suertes: siempre buscaré el amor, pero nunca me sentiré digno de él.

Van varios meses de que Helena se fue. Muchos. Las cosas se pusieron mal, y son para otra historia, pero FerNava estuvo conmigo todo el tiempo. Todo. Noche y día. Me cuidó como nadie. Mi hermano también, pero con sus propios problemas mejor se fue. Un día, llegó y me dio un clásico puñetazo en la cara, y no pude responder. Se rompió al verme así, y se fue. Fer no. Se quedó. Se quedó. Se quedó. Se quedó.

Y ayer me besó. ¿Qué es esto que sentí? Yo no sabía que podía sentir esto. Jamás me llamó la atención un hombre, menos él. Bueno, no sé si menos, pero él tampoco. Y ahora...¿qué es esto que sentí? No entiendo. Lo hizo antes de irse a su casa al venirme a ver otra vez. De fondo, Song to Say Goodbye. No entiendo nada. No entiendo qué está pasando conmigo. Necesito que me explique, no que sólo se vaya y me deje así. ¿Me gustó? No entiendo. Yo lo quiero mucho. Eso sí. Lo quiero mucho pero, ¿qué es esto?

Estoy muy confundido. No puedo aceptar esto. Tengo mucho miedo. Yo sé muy bien quién me odiaría por esto.

La libretita

Helena me hizo una libreta con sus manitas. Está preciosa. Tiene hojas recicladas, y una suerte de portada hecha a mano un papel particular con zurcos que ella hizo. Son motivos que ella tiene en mente siempre, cosas que se va a tatuar en un mes y medio. Me encanta, en verdad. Voy a escribirle cosas ahí. La quiero mucho. 

Se la presumí a Fer y se puso celoso, jaja. Ya se le pasará, supongo.

La libreta

En las hojas que Helena me entregó estoy vaciando todo lo que no puedo gritar. Lo necesito. Es el lugar único en el que el dolor no me muele los huesos, que no aplasta mi cráneo con amargura. Es el sitio en el que hay estrellas todavía, las suyas. Es el borde del mundo en el que me saluda un angel vestido de blanco y rojo, uno que me dijo que siempre puedo abandonar al mundo para ir al azul celeste. Lo he intentado muchas veces, pero no he tenido éxito. Helena, en tus páginas vacío mi sollozos, pero también admito que el infierno de esta tierra es algo que puedo tolerar, sólo mientras haya alguien a quien amar. 

Fernava me ha mostrado algo que yo no conocía, o que negaba tajantemente, de mí. He cambiado mucho. ¿Me has visto cambiar? ¿Me perdonarías? Me siento asqueroso deseando las cosas que ahora deseo, anhelando labios que no son tuyos, y que no son de una mujer. Tenía tanto que dar, y hay quienes sólo apuntan a mis cicatrices, no a mis manos cálidas. Me asqueé del lugar en el que estaba, y pensé que nadie querría ver mi alma. Quería escapar sin dejar rastro, pero él me salvó. Me salvó de ir a ti, y en su lugar, me mostró que su pecho siempre estuvo abierto a mí. Y creo que el mío también a él. ¿Ahora entiendes todo como yo? Yo no entendía nada. Todavía me cuesta trabajo entender lo que siento. Me asumo incómodo, indeseable, asqueroso.

Ojalá estuvieras aquí para explicarme el mundo. Te invoco en tus hojas. Un día, cuando no pueda más con la carga, o cuando haya tatuado en mi mente todo lo que escribí, quemaré la libreta. Y si no la quemo es porque habrá alguien más que pueda aprender de ti. Creo que sólo alguien a quien quiera tanto como a ti podría recibir y aceptar esa libreta. ¿Por qué no se la doy a Nava? Porque...ya sabe muchas cosas. Y porque, siento, que es un amor distinto. Ya veremos.

Maruchan

Mi gatita es una bolita. La quiero mucho. Hoy, desperté a un sueño en el que el cinturón del auto me asfixiaba. Era ella, con sus 8 kilos de grasa y pelo. 

Helena nunca la conoció, no quise llevarla a casa. Me arrepiento tanto. 

Maruchan acaba de atacarme la pataaaaa.

Maruchan

Traje a Luna a casa por primera vez. Es la primera pareja (jaja pues cuántas he tenido jaja imbécil) que traigo. Me preocupa todo el ambiente. Pero conoció a Maruchan, y lo primero que hizo fue saludarla. Maruchan le devolvió el saludo. Mi gatita siendo amable con alguien...eso es nuevo.También conoció a mi abuela, tan afable y amable como siempre. Nada ultraterreno.

Zeiro el cuervo

A todos los que quiero les asigno un animal. Helena es un zorro, Fernavalava es, creo, un gato, y mi hermano es sin duda un cuervo. Uno muy apestoso. Memorioso. Odia para siempre. Sé que por eso nunca podrá quererme en serio, tiene mucho odio atravesado hacia mí que jamás borrará. Pero lo quiero. Hoy lo vi volar en el rink de circuito. No mames qué bonito vuela. Yo quiero aprender lo que él. Helena también patina. Yo soy el único débil que no sabe (Fernava usa patineta y lo hace MUY bien). 

Yo, yo sólo sé usar el lápiz. Soy un escritor de mierda. Mañana me van a llevar al rink y dice Zeiro que me va a prestar unos patines. Qué puto miedo.

Zeiro nació tiempo antes, vio otras cosas, y su cuerpo ha aprendido a volar como su alma quiere hacerlo. Sé que un día ya no va a aguantar, pero quiero verlo mientras viva. Me gusta estar con él, a pesar de que es tan violento.

Fuimos a unas pizzas en la Santa María la Ribera después de sus escenas patinezcas. Hoy probé la cerveza de barril. Qué asco. Pero al menos le pusieron limón. En general, no me gusta el alcohol pero lo acepto porque tengo que. Hasta hoy sólo había bebido vodka en cantidades preocupantes. 

Zeiro es feliz con alcohol. Se porta mejor al principio (le dijo "princesa de la noche" a Helena). Ya más adentrado en su bebida se pone mal, pero hoy se comportó. Lo hizo, supongo, por pena. Pero, ¿sabes algo? Esta es la primera vez, en toda mi vida, que salgo así con mi hermano. O sea, así a comer y beber algo. Como amigos. Y además, con amigos. Quiero recordar este día para siempre. Quiero pensar que mi vida será así, y que las cosas por fin van a mejorar. Mi hermano, mi novia, mi mejor amigo, y yo. Otra vez estoy llorando. Creo que he comenzado a ser feliz.

Chimalistac

Paseé hoy por Chimalistac. Me senté en el camellón a escuchar música. Me encontré, de nueva cuenta, a mi amigo el gato negro. Fue a hacerme compañía. Nos parecemos un poquito. Hoy no pasó mucho más, pero nunca es menos el encontrar un gato que quiera pasar el rato contigo. 

Además, ahora sé dónde vive: en la fonda.

P.S. Me reencontré con la música de sombr. 

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